Kuala Lumpur, Malaysia. 11/05/18
Me gustas porque no le dices nada a nadie, cuando decides huir, y te montas en ese colectivo y le robas la mirada a aquel que pasa.
Me gustas cuando fumas debajo del cartel de prohibido fumar, y aunque no hables Malayo, entiendas perfectamente el signo del prohibido del cigarro.
Me gustas porque te escapas sin molestar más.
Me gustan tus visitas fugaces, tus frases tontas, tus ojos verdes y el reflejo de tu cara cuando te sonrojas y el sol ya no es amarillo, queda naranja por tanta alegría que le desprendes.
Me gusta cuando escribo poesía barata para dormir y nunca duermo a horas decentes, pensando en ti.
Me gusta ese nosequé que creo que tengo cuando te veo, aunque como te confieso, no sé muy bien lo que es pero me gusta.
Me gusta como ver los paisajes desde la ventana, en los viajes largos, de mil horas sin dormir. En los colectivos roñosos que acompañan mi camino. Que me transportan a lugares mágicos. Como tú.
Me gustan!
