Biolotraveler experiences across the imagination of a citizen-of-the-world with empty pockets girl . . .
domingo, 7 de julio de 2019
El campo
Que te detiene el tiempo.
Que ya no brillan verdes los paisajes.
Que ahora de amarillo visten mis ventanas.
Y eso que no hay otoño en Amazonia.
Mis pesadillas se cumplieron.
El relámpago atravesó el árbol,
nada es perenne, todo se moja,
todo se quema, todo florece.
Entrega vino a llenarme las canciones,
los días, los excesos,
los amores.
Y mira que yo no le quería hacer sitio, pero ella apartó sutilmente los cojines
y se acomodó en mi sillón.
Hoy deja hundido todo con su vacío,
la marca de la tela,
los muelles retorcidos.
Qué despilfarro de ilusiones concebidas en lupa de amante derrochador,
que no mira por su vida,
que da todo de sí mismo,
que no guarda una mesura,
que abre en demasía las puertas del amor y del dolor.
Con su intensidad invoca al desamor.
Qué poca inteligencia emocional
me acompañó en este viaje,
qué mala compañera mi maleta de inseguridades,
y mi billete a la esperanza de la vida perfecta en pareja,
a atravesar el Prado verde y que todo cambiara....
Hoy brillan amarillos esos campos,
no por ilusión dorada,
sino por hierbajos secos y desgastados. Hoy hubo una sequía de milenios.
Mis gotas de rocío se quebraron.
Hoy confundo un cristal con tu nombre, veo reflejos como malos sueños
y pretendo exorcizarlos,
para quitarme ese sabor a "te extraño". Hoy ya nada es puro, ni nuevo,
ni me llena como antes,
hoy ya conozco como terminan
estos cuentos de chicos jugando.
Cuando llega la tormenta se recogen,
el peligro no es la lluvia, son los rayos.
Y después de este fuego
de calor y clima seco,
cual Agosto Mediterráneo,
verás que los campos serán verdes de nuevo.
Mis semillas....
Sei-lá donde estarán, cadé elas?
No las encuentro.
Algún día mi Platero y yo las plantaremos. El campo nunca queda inmóvil,
nunca queda quieto.
La lluvia me riega, me duele y me penetra, lo que algún día el verde renacerá,
más vivo, más fuerte,
más sabio y más experto.
El campo, su ciclo, apréndelo, nos hace comprender a amar.
Vamos Platero, que tenemos una tierra que sembrar.
lunes, 17 de junio de 2019
Chapa
Es improbable e ilógico que hace casi justo un año, y un poquito más, a finales de Mayo del año pasado, te estuviera dedicando mi última entrada de este blog, y pensándote a miles de kilómetros... Como ahora sólo que desde otro continente. Desvelada sin dormir para ver si te conectabas y respondías algún mensaje de Whatssapp que otro... Como ahora sólo que con otra luna... Contando las horas para volver a verte y usando palabras argentinas que yo jamás usé ni usaba ni uso en mi vida.... Pero sólo lo hacía por acercarme a ti... Qué ridiculez como si yo tuviera que hablar otro idioma para que me entendieras... Siendo la misma lengua, y tan distante. La verdad vine al blog a escribir paparruchas de desamor, amor propio y ego. Pero me he llevado una sorpresa al ver esa entrada del blog donde ni yo misma me reconocía, la realidad es que hablo de mí y de ti al mismo tiempo, como si fueras tú quien me la escribiera. Qué absurdo, insinuar que una poesía es linda porque le gustaría que se la dedicasen. Como si yo pudiera autodedicarme poesía!!!! Y encima digo me gustas como 800 veces.... Creo que estaba bastante claro.... A veces nos empeñamos en gritar las cosas cuando no hay por qué, cuando las cosas ya están claras de más, y quien no lo quiere escuchar es porque se hace el sordo y quien no desea verlo es porque se hace el ciego. Yo te quería. Y te he querido. Pero a qué precio. ¿A montarme en colectivos de 30 pesos? ¿o entrar y montarme sin pagar? No voy a jugar más a ese juego de cobardes, en el que nos sentamos y esperamos que algo pase... No. Voy a tomar las riendas de esta historia y voy a pedir lo que quiera en el bar, si no puedes pagarlo lo siento, yo no tengo que mirar detrás. Ya está bien de no hacer lo que a uno le da la santa gana, de mirar todo el rato al lado y procurar que el otro no se esté incomodando... ¿A cuento de qué? ¿No ser libre y sufrir? ¿qué me puede aportar? Hoy quiero la ensalada de cangrejos, el cocktail de mariscos y un buen salpicón pa remojar, y no voy a pedir perdón ni voy a mirar atrás. Este es mi sitio, quiero vivir mi vida, pedir gambas, armar una fiesta, volar a 4 ciudades en un mes, llamar a la puerta de mi amigo para decirle "te quiero!!! Te extrañaba tanto" y no tener que aguantar nada más, de ningún flaco de carácter que arruine mi felicidad. ¿Sabes qué? Te puedes montar en ese colectivo, lleno de flores y destellos, porque yo ya lo probé, y a mi esos viajes me dan mareos. Cuando llegues llámame, tal vez yo esté al otro lado de la cordillera, llena de un sol apacible y unas palmeras, tal vez me de la risa, cuando suba la marea, y te vea bajar, de ese colectivo, viejo y con problemas de motor. Ya no es tan nuevo, huele a colonia de viejo de los domingos, a whiskey barato y a domingo podridi de resaca. Ya no es tan bonito ni tan azul, la chapa se despintó con el sol... Estos meses ya vi, que prefiero el barco, el tren o el avión. Ya no me gusta viajar en colectivo.
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